La respiración (del griego psyche: aliento, alma) es la
única función fisiológica que, además de ser involuntaria o mecánica (es una
actividad refleja), también puede ser controlada conscientemente.
En la práctica del Yoga este control se denomina Pranayama,
un vocablo que deriva del sánscrito Prana (pra=primera unidad, na=energía) y
Yama: (controlar y extender, manifestación o expansión) Dice el Hatha Yoga
Pradipika que "cuando el aliento va y viene, la mente está inquieta, pero
cuando el aliento se calma, también se calma la mente".
La respiración consciente o Pranayama es, pues, una de
las claves del Yoga, que considera que la respiración es la puerta de acceso a
la purificación del cuerpo y la mente.
El Hatha Yoga Pradipika la incluye en su segundo libro
mientras que, en el Yoga se los Ocho pasos (Ashtanga Yoga), el maestro
Patanjali sitúa al Pranayama, el arte de la respiración
